Independencia y autonomía.

Una persona independiente es aquella capaz de auto abastecerse en un amplio número de cuestiones de su vida.

Sin lugar a dudas, este modelo de sociedad que hemos creado fomenta o desarrolla la autonomía del individuo: el hecho de que tanto hombres como mujeres sean auto suficientes económicamente.

Siempre necesitaremos en cierto modo la compañía de los demás, su cariño, su valoración… pero también es cierto que una persona independiente no acepta con agrado a su lado una dependiente.

Así que buscará la compañía puntual de personas afines… pero, en el fondo, tan independientes como son ellos.

La Mochila de la emociones

Todos cargamos en la vida con una pesada mochila. Lo hacemos sin darnos cuenta, sin ser conscientes de que es así.

¿Por qué? Porque es invisible. Puede ser un sentimiento, una auto limitación, una enfermedad o una idea de no merecimiento.

Probablemente pienses que eso es tuyo, que no puedes vivir sin ello, que no puedes dejarlo en un lugar y seguir caminando más ligero. Pero sí puedes. Si quieres, puedes.

Pero has de darte cuenta… primero que la llevas y luego que no es tuyo, que estás cargando con algo que no te pertenece y que lo puedes soltar.

Si lo haces, inmediatamente sentirás una increíble sensación de alivio. Luego, tal vez, un sentimiento de culpabilidad porque alguien te hizo creer que debías de cargar con ello.

Te sentirás tentado/a a volverlo a coger. Pero, aunque dudes, no lo harás. Porque ya has dado el paso: el gran paso.

Yo no sé si ésto es amor…

Cuando una persona te gusta tanto que podrías hacer cualquier cosa que ella te pidiera, que cuando estas a su lado no echas de menos el resto del mundo y serías capaz de dejar todo por seguirla…. yo no sé si ésto es amor.

Y no lo sé… porque posiblemente esa persona no sería capaz de hacer lo mismo por tí.

Pero está bien sentirlo durante un tiempo. Porque nunca sentiste una atracción igual y no habría que morir sin haberlo, al menos, probado.

Afortunadamente, existen un puñado de personas que te podrían hacer sentir así. Y a veces se tropieza con ellas.

Si esa persona a la que amas tan inténsamente tiene un buen corazón, te guiará, velará por ti y no te dejará caer bruscamente.

Si un día decide alejarse de tu vida, te posará suavemente sobre el suelo para que no te hagas daño con la caída… porque, aunque no te haya amado como tú la amabas, agradece cada gesto, cada demostración de amor, cada paso, cada beso y cada abrazo que compartísteis.

¿Se agota el Amor?

Quizá lleves muchos años con la misma persona y sientas que la relación está agotada. O quizá, no.

Tal vez pienses que acertaste el día en que la elegiste o le abriste la puerta para que entrara.

A lo mejor recuerdas ese día con cariño, pues él trajo consigo un ramo de flores para declararte su amor. O quién sabe: a lo mejor has olvidado los detalles y ya no recuerdas cómo ocurrió.

Dicen que el Amor pasa por distintas fases. Que lo bonito es la fuerza con la que empieza, la pasión, esas cosquillas, esa ilusión.

Otros no. Otros piensan que lo más bonito es verlo crecer, asentarse, atardecer. Estar con la persona con la que pasaste por tantos momento y con quien construiste algo de lo que hoy te sientes orgullosa.

El Amor es como tú desees. Tú eliges en parte la forma que le das.

Como un niño a quien le dan un folio en blanco para que pinte, tú también eliges los colores con los que coloreas tu Amor.

¿Cómo puedes querer a alguien que no conoces?

Pues sí, a veces sucede. Sientes un vínculo especial hacia personas que no conoces o que acabas de conocer.

Como si te uniera a él o a ella algo más profundo que lo que puede haberse generado en esos minutos, horas, días o meses que hace que os conocéis.

Es una sensación diferente a lo que sientes por otras personas que conoces hace más tiempo: una atracción no basada en lo físico. Sino en un afecto que tuviera sus raíces bien arraigadas a la tierra de los sentimientos.

Ojo, puede ser recíproco o únicamente unidireccional.

Y eso te hace pensar de nuevo: ¿Qué estará pasando? ¿Por qué me siento así?

A veces te dicen: “Siento que te conozco desde siempre”.

Y te quedas pensando: ¿Será cierto? ¿Nos habremos encontrado en otro momento, en otro cuerpo, en otras vidas… y yo no me acuerdo?