¿Cómo puedes querer a alguien que no conoces?

Pues sí, a veces sucede. Sientes un vínculo especial hacia personas que no conoces o que acabas de conocer.

Como si te uniera a él o a ella algo más profundo que lo que puede haberse generado en esos minutos, horas, días o meses que hace que os conocéis.

Es una sensación diferente a lo que sientes por otras personas que conoces hace más tiempo: una atracción no basada en lo físico. Sino en un afecto que tuviera sus raíces bien arraigadas a la tierra de los sentimientos.

Ojo, puede ser recíproco o únicamente unidireccional.

Y eso te hace pensar de nuevo: ¿Qué estará pasando? ¿Por qué me siento así?

A veces te dicen: “Siento que te conozco desde siempre”.

Y te quedas pensando: ¿Será cierto? ¿Nos habremos encontrado en otro momento, en otro cuerpo, en otras vidas… y yo no me acuerdo?

No me importa si me dices que no

Tú sigues pensando que yo no soy tu hombre, ¿verdad?

Que no estamos predestinados a pasar la vida juntos. A este respecto, no has cambiado de opinión, ¿verdad?

¿Sabes? Es que yo pienso que la distancia que nos separa es demasiado grande.

Y no sólo por el mero hecho de no ser pareja, o no poder llegar a serlo.

Es que hay tantas cosas que me gustaría hablar contigo y para las que no encuentro el momento o la ocasión, que no sé si no se da la ocasión porque no se tiene que dar o porque no doy los pasos necesarios para que se de.

Nuestras conversaciones se reducen a lo cotidiano cuando por casualidad nos encontramos por la calle, cuando a mí lo que me gustaría es decirte lo que por ti siento y no me atrevo o no encuentro el momento oportuno.

Siento que hay un muro invisible que nos separa y no sé si saltarlo o quedarme tras él con cara de tonto viendo cómo pasa el tiempo y no hago nada.

Ya no me importa si me dices que no, que lo que por ti siento no es correspondido. Lo que no quiero dejar es pasar la oportunidad de preguntártelo una vez más y zanjar la cuestión o seguir viviendo la esperanza idiota del que piensa que quizá un día te levantes y hayas cambiado de opinión… cuando ésta es una de esas pocas cosas sobre las que tienes certeza que nunca ocurrirá.