Dormir de espaldas a nuestra pareja

Dormir de espaldas a nuestra pareja puede ser, en un determinado momento, sano y saludable.

Es la demostración de un desencuentro puntual, de una discusión o un malentendido. Y escenificarlo ayudará a nuestra pareja a entender que algo que ha dicho o hecho nos ha molestado.

Cualquier relación pasa por momentos en los que ni la comunicación ni la sintonía es perfecta. Momentos del día que llegan y pasan.

No dejamos de querer a una persona por desear o necesitar dormir de espaldas a ella.

Afortunadamente, un Amor no se muere, ni se deteriora tras un enfado o una discusión.

A veces, es un punto de inflexión que permitirá reconsiderar a los cónyuges el espacio que ocupan. Y no sólo en la cama, sino también en la relación.