Pescado fresco

Si fuéramos a una pescadería, pidiéramos un pescado y, al cocinarlo, éste demostrara no estar tan fresco como nos habían asegurado que estaría, le echaríamos la culpa al pescadero y nuestros reproches y toda nuestra furia irían contra él.

Si éste reincidiera en vendernos pescado de dudosa calidad la culpa empezaría a ser nuestra. Y a nadie se le escapa que nuestra sería la responsabilidad, como consumidores, de buscar el establecimiento que nos proporcionase mejor producto y servicio.

La calidad del Amor que disfrutamos también es responsabilidad nuestra y debemos buscar la persona que mejor pueda ofrecérnoslo.

Por eso, si no es suficientemente bueno lo que nos dan, ¿qué hacemos volviendo?

Alguna razón habrá

Sé que no eres perfecto y que no debería pedirle a nuestro Amor que lo fuera porque, aunque me cueste reconocerlo, yo tampoco soy perfecta.

No obstante, o quizá por ello, un día nos encontramos, nos miramos, me gustaste y te gusté e iniciamos un camino juntos que, en ese momento, ninguno de los dos sabíamos dónde nos llevaría.

Quizá cada uno imaginara un destino distinto.

Pese a todo, después de un tiempo, seguimos estando juntos y alguna razón habrá para que lo estemos. Algo nos daremos, algo nos proporcionaremos que el otro necesita para que sigamos caminando de la mano.

No me cuesta soñar con un amor perfecto, lo admito. En mi imaginación, cuando estoy serena, no me cuesta darle forma.

Como si elevara una catedral, en mi mente cuento con los materiales necesarios. En la vida real, quizá me falten ladrillos, mano de obra o esa grúa que en los sueños me permite llegar donde no alcanzan mis manos.

Quiero hacer contigo un amor como el que soy capaz de imaginar. ¿Me ayudarías?

 

 

¿Le haces la vida más fácil a tu pareja?

Quizá al leer esta pregunta, respondas:

- ¿Acaso me la hace fácil él a mí?

Y es que, a veces, las relaciones entran en una espiral de violencia donde nadie se acuerda, como dicen los niños, quién fue el primero en agredir (verbalmente se entiende). Porque un grito o un desprecio puntual ya es una agresión, que no suele detenerse allí.

Sea como fuere, pasada la primera fase de atracción, pasión o enamoramiento lo que uno espera de su pareja es que ésta le ayude a crear un ambiente donde sea agradable, divertido y ameno vivir. Si es así, junto a él o a ella construirás tu hogar.

Lo o la elegiste porque te atraía. Pero ahora le pides otras cosas. El amor ha pasado a una nueva etapa donde la seguridad, la paz y la armonía cobran mayor protagonismo del que tenían antes.