Interferencias

 Os habrá pasado alguna vez que, en alguna comunicación telefónica que manteníais, se producían interferencias que os impedían escuchar bien a la persona que os hablaba.

 En las relaciones a veces ocurre algo parecido. No se entiende siempre a la persona que habla. Hay mucho “ruido” y eso provoca que uno tenga que interpretar lo que escucha, no llegando siempre a la conclusión más adecuada.

 Cuando esto ocurre, emisor y receptor no se comprenden. Lo que uno interpreta, no es lo que la otra persona ha dicho o ha querido decir.

 En estas situaciones no solemos preguntar: ¿Lo que quieres decir es que… ?”, para que la otra persona responda: “Lo que quiero decir es que…”. Sino que cada cual saca sus propias conclusiones.

 En ocasiones la comunicación es un continuo malentendido y lleva a las personas a un paulatino distanciamiento.

 Lo ideal es elegir “la mejor cobertura” cuando dos personas se sientan a hablar.

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