Encallado en las costas de tu amor.

Mientras hubo amor,  navegábamos perfectamente. El paisaje era bello y el crucero encantador.

Un día, no sé cuando, empezó a descender rápidamente el nivel de las aguas. Parecía como si alguien hubiera quitado de pronto el tapón del fondo del mar.

La marea bajaba rápido y de pronto sentí cómo nuestro barco quedaba atrapado entre las rocas. Desde la cubierta, miraba alrededor atónita. ¡Yo no sabía que estaba tan cerca la orilla!

- ¿Cómo sacarlo de aquí? – me preguntaba.

Dejar el barco allí e irme nadando hasta la costa, fue lo único que se me ocurrió.

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