Un día precioso

  He cenado tu arroz esta noche y me ha sabido, incluso, más rico que esta mañana. Y he tomado las pastas que con tanto cariño me trajiste.

 Mañana volveré a comer arroz y volveré a saborearlo. Ahora lo dejo porque las cosas con hambre saben mejor.

  Luego, he ido a mi habitación, me he tumbado en mi cama y he buscado tu olor acercando la nariz a las sábanas. Pero se había ido. Qué pena. Me hubiese gustado dormirme abrazado a una almohada que desprendiese tu aroma.

  He estado recordando momentos de esta tarde y te he echado de menos. Ojalá quieras que volvamos a repetirlo. Ha sido un día precioso.

Clicks en “Me gusta”

No todos los clicks en “Me gusta” nos hacen la misma ilusión. No todos significan lo mismo. Hay clicks que pasan desapercibidos y otros que nos llenan de oxígeno el corazón.

Ocurre lo mismo en la vida real. No todas las sonrisas, todas las miradas, ni todos los besos nos saben igual.