Puertas

La vida nos ofrece puertas. A veces, pasamos delante de algunas sin reparar en ellas. No sentimos que necesitemos atravesarlas ni nadie las abre, ni nos llama, haciendo un gesto para que entremos.

Muchas de esas puertas son invisibles. Otras, simplemente, están disimuladas.

Unas son normales y corrientes. Otras, sin duda, mágicas.

En ocasiones, uno tiene la sensación de haber atravesado una. Una de estas, mágicas.

Fue por casualidad, si es que existen las casualidades. Quiero decir que, al menos, lo hicimos sin saber lo que encontraríamos dentro. Y la verdad es que, una vez allí, todo resultó ser diferente de cómo lo habíamos imaginado.

La vida es… como caer en la madriguera de Alicia: nadie sabe los misterios que encontrará en    adelante. Pero nuestro corazón es inquieto como el de ella. Así que, tras la sorpresa inicial, seguiremos investigando.

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