El amor no es una piedra

El amor no es una piedra en la que uno esculpe o dibuja un corazón. El amor cambia a cada instante, con cada gesto. Cambia de forma y de color.

Sabe también diferente en cada instante. A  veces es dulce, otras amargo. Y cuando se acaba… no sabe a nada. Quizá a indiferencia.

El único amor que nunca se deteriora es el amor no correspondido. Ese nunca pierde su sabor. Es el que mejor se conserva. Resiste. Es intemporal. Y mientras tenga alimento seguirá ardiendo sin hacerse carbón.

Muchos dirán que eso no es amor… y otros, que es el único auténtico.

el amor no es una piedra

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