El cariño es adictivo

Cuando uno se acostumbra a los besos, las caricias y los abrazos de una persona ya no puede prescindir de ellos.

Si un día la persona que nos los suministra se ausenta temporalmente, los echaremos en falta.

El cariño es adictivo. Y, como con cualquier otra sustancia adictiva, su ausencia nos generará un síndrome de abstinencia. Quizá, sintiéndonos mal, acudamos al botiquín de primeros auxilios buscando allí algo que lo sustituya. Pero no encontraremos nada porque aún nadie ha logrado meter besos, caricias o abrazos en un frasco.

Si la ausencia de la persona no es temporal, sino definitiva… necesitaremos nuevos besos y caricias que hagan olvidar los que se fueron.

 

 

El bote de ketchup

Encontrar al hombre o la mujer de tu vida no es como ir a un supermercado en el que, si te gusta un producto, lo coges y te lo llevas. En el Amor, el deseo y los sentimientos se tienen que dar de forma recíproca.

 Imaginaros si cuando uno fuera a hacer la compra, el bote de Ketchup dijera que no quiere irse contigo a casa. Que no le satisfaces. Que desea un comprador más al estilo George Clooney.

 Menudo chasco, ¿verdad? Bueno, pues un poco esto es lo que sucede con el Amor: a veces nos enamoramos de personas que no sienten lo mismo por nosotros.

¿Te gusta que tu pareja te abrace cuando veis una peli?

No me refiero en el cine. Allí las butacas no te -ni le- dejarían hacerlo. Lo más que podríais sería verla mientras apoyáis cariñosamente la cabeza en la cabeza – o el hombro- del otro.

Me refiero en vuestra casa, tumbados en el sofá, intercambiando de vez en cuando un beso.

Sí, el sofá es un gran invento. Sirve principalmente para tumbarse. Sólo o acompañado. Pero acompañado mola más.

Sí, ya sé que habrá gente que disienta, que piense que en el sofá como se está mejor es solo, sin que nadie te estorbe. Pero cuando se está a gusto con tu pareja – y así debería ser siempre- es bonito compartir los espacios de la casa: la cocina, el baño, la cama y, por supuesto, el sofá.

¿Que no es tan grande como la cama? Mejor, ¿no? Así se está más juntito de y a la persona que quieres.